El arte de crecer

Lana Del Rey asegura que somos dueños de nuestro propio destino en su nuevo y esperado LP, ‘Lust For Life’. (Extraído de RS172, septiembre 2017).

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Escrito por Michelle Angell

Extraído de RS172, septiembre 2017

Elizabeth Woolridge Grant está sumamente orgullosa de haber nacido en Nueva York y de vivir en la calidez de Los Ángeles, California. Desde su primera aparición en la industria de la música portaba banderas estadounidenses y hablaba sobre Hollywood. Hoy, ha dejado de usarla en su ropa y de desplegarla durante sus shows; no siente que sea respetuoso para otros países, dado el ambiente político actual. Sigue orgullosa de su origen, pero no de quien gobierna su país. Ahora hay cosas más importantes para ella, como creer en su trabajo y admirar a la gente que la rodea. El arte de crecer.

Para su quinto material de estudio, Lust for Life, recopiló una serie de colaboradores cercanos a ella, desde Stevie Nicks hasta A$AP Rocky, aceptando nuevos retos. “Para mí no hay descanso cuando de crear se trata, empiezo a escribir para un nuevo álbum en cuanto termino el anterior. Lust For Life cambió varias veces en los dos últimos años, en un principio pensé que iba a estar rodeado de una vibra retro pero creció en algo con capas más profundas. No estaba tan acostumbrada a eso, en mis otros discos no editaba mucho las canciones, durante este proceso todo se transformó repetidamente. Tenía demasiadas cosas por contar”.

Al hablar del título del álbum, que enaltece esta lujuria, deseo o amor por la vida, la cantante asegura que es entusiasta de las frases de tres palabras: “Me encanta el sonido que tiene el título, el movimiento. Tiene su propia suavidad. Lo siento muy cerca de Born To Die [2012], no tanto como una respuesta literalmente, pero el componerse de la misma cantidad de palabras y hablar de la simple existencia humana hace que se complementen, aunque en sí son opuestos”. Y es que en este disco conserva esa estética vintage –reproducida infinidad de veces por otras artistas– que la ha puesto en el mapa del éxito, pero que ahora se concentra en celebrar la vida. En el track que le da nombre al LP, que cuenta con la colaboración de The Weeknd, su nostalgia característica se dirige a lugares nuevos.

“El disco fue como un niño caprichoso y lo tuve que dejar ser”, revela entre risas. “En lugar de conservar la esencia o el concepto como lo he venido haciendo, sólo permití que hiciera lo que quisiera. Creo que es un punto álgido en mi carrera y al final no me dejó remedio más que sucumbir ante él”, confiesa del otro lado de la línea.

Al hablar de dicha esencia, la artista asegura que siempre se ha sentido libre componiendo y que jamás representó algo que debía pensar demasiado, a pesar de estar acostumbrada a trabajar duro para alcanzar los resultados que quiere.

“Nunca me di cuenta de cómo era mi estética hasta que empecé a escribir fuera de ella. Casi todo lo que hago tiene el mismo tono o beat, pero creo que con los nuevos temas podría llegar a lugares sin descubrir. Cuando estaba trabajando en ellos estaba segura que podrían evolucionar hasta convertirse en muchas cosas que desafían mi género”.

Entre 2011 y 2012, cuando Lana Del Rey saltó a la fama, también lo hicieron A$AP Rocky y The Weeknd, por lo que además de trabajar juntos, son amigos. “The Weeknd es una persona muy divertida, al principio no sabía si quería contar con participaciones, pero en cuanto decidí que sí, ellos dos fueron a los primeros que les pedí ayuda para colaborar en este material. Recuerdo que Abel [The Weeknd] me ayudó a impulsar mi música en el radio al inicio de mi carrera, eso significa muchísimo para mí”. Rocky, por su parte, participó en dos tracks de la nueva producción de la cantante: “Summer Bummer” y “Groupie Love”.

De igual forma, Stevie Nicks prestó su voz para “Beautiful People Beautiful Problems” y Sean Ono Lennon hace una aparición en “Tomorrow Never Came”.

En los dos últimos años que Lana se dedicó a componer lo que sería Lust For Life, continuamente pensaba cómo sería llevar cada una de esas composiciones al escenario. “No sabes la emoción que tengo por tocarlas en vivo, creo que serán divertidísimas en el escenario, poseen una energía especial y espero de verdad que la gente que me sigue las disfrute de la misma manera en la que lo hago yo. Fue un arduo labor, en realidad no iban a salir hasta abril, pero las cosas se acomodaron para que se estrenaran algunas en febrero, lo que hizo la espera más amable. Recuerdo la última vez que estuve en un escenario en México y no sé si es porque vivo en Los Ángeles y en realidad estamos muy cerca, pero siento una conexión fuerte con el público, estoy emocionada de hacer promoción en la Ciudad de México una vez más y en cualquier otro sitio que me pidan mis fans”, asevera la intérprete.

Profundizando en las canciones que definen el LP, la cantante se emociona al instante: “Me encanta la melodía de ‘White Mustang’ y bailar con ‘Cherry’ de fondo. ‘God Bless America and the Beautiful Women In it’ es cercana a mí porque celebro a las mujeres de mi vida. Nunca había escrito algo sobre el género femenino pero se dio muy natural, pensé en lo agradecida que me siento por mi hermana, por mi asistente o por mi grupo de amigas de L.A.”. La conversación escala y de pronto estamos hablando de los años que han pasado, Lana recuerda sus inicios y cómo siempre sintió que esto era exactamente lo que quería hacer, cómo las palabras parecían fluir sin final, lo que continúa sucediendo hasta el momento.

La frase: “It’s never too late to be who you want to be, to say what you want to say/ It’s never too late to leave if you wanna leave, or stay if you want to stay”, se escucha en los primeros minutos de “Summer Bummer”. Desmenuzando un poco sus palabras, llegamos a este track del que la artista se siente particularmente orgullosa. Enfrascados en nuestras rutinas, muy a menudo olvidamos esas simples palabras que recuerda la cantante, y que de oírlas en el momento exacto pueden ser liberadoras: “Nunca es tarde para ser quien quieres ser”. Es inevitable preguntarle si alguna vez lo ha dudado, a lo que responde de prisa: “Desde siempre supe que estaba bien ser quien yo quería ser, nunca tuve un mapa de cómo hacerlo, así que esa libertad me permitió moldearme hasta ser feliz y estar satisfecha. Siempre he intentado tener metas y trabajar hasta que ya no pueda más para alcanzarlas. No tengo miedo. Algo que sí me encantaría decirle a la Elizabeth del pasado es que en esta vida, si tienes buenas intenciones, deseos reales y honestos, tu destino se revelará ante de ti. Somos creadores de nuestro destino, no puedes tener miedo de hacer las cosas ni de esforzarte al máximo o de ser paciente, incluso. La vida va rápido, de niños creemos que tenemos todo el tiempo del mundo, crecemos y concebimos esta idea de que debemos correr y cumplir nuestros sueños antes de cierta edad, como si el reloj fuera a pararse, pero las cosas buenas le suceden a la gente honesta. Sobre todo me diría: ‘Nunca dejes de hacer compromisos contigo misma’”.

La madurez que ha alcanzado Lana Del Rey no sólo radica en sus letras, mismas que se han caracterizado –a lo largo de cinco álbumes de estudio– en hablar de tristeza, amor irracional y belleza; al inicio de su carrera jamás creyó que tendría que parar de honrar el estandarte de su país en sus presentaciones, ahora siente que lo correcto es dejarlo de hacer. Ya no sueña con tristezas de verano ni con novios malos. En este 2017 la cantante embellece los problemas y disfruta la vida, no ha cambiado su estilo pero sí sus pensamientos, sus ideales. Ya no cree que nacimos para morir jóvenes, sino que debemos de pasarla bien, demasiado bien para morir antes de tiempo.

Pilares que se complementan

Inspirada en su canción “God Bless America and the Beautiful Women In it”, la cantante estadounidense define cómo se integran el feminismo y la feminidad en su vida:

“Todas la mujeres, no importa qué tan diferente seamos una de la otra, somos femeninas en nuestra propia manera. El chiste de todo esto es dejar de seguir estándares vanos y escoger lo que nos gusta a nosotras, sin importar nada más”, asegura Del Rey.

FEMINISMO

Lo que sí es: igualdad, justicia, respeto y compromiso con nosotras mismas, con nuestro alrededor y sobre todo con la gente que amamos.

Lo que no es: odio u superioridad. La sociedad ha impuesto que el buscar justicia es odiar, pero el ir en contra de algo no siempre equivale a violencia.

FEMINIDAD

Lo que sí representa: el estilo de cada quien. Es el hecho de respetar lo que nos hace sentir brillosas, fuertes y hermosas; ya sea un vestido de fiesta o conducir una motocicleta con tus amigas. Es estar cómodo en tu propia piel.

Lo que no representa: la imagen superficial que dan lo medios sobre el género femenino y todo lo que lo rodea.

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