Internet en tiempos de COVID-19

La pandemia ha cambiado la manera en que hacemos uso del internet. En México, las ventajas y desventajas que están ligadas a estas nuevas formas pueden ser cruciales para sacar lo mejor de la situación.

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Escrito por Alejandra Pérez

La pandemia global del COVID-19 ha cambiado la forma en que llevamos la vida del día a día. Ciudadanos de todo el mundo se vieron obligados a cambiar de escenario, sin importar la índole de los deberes que desempeñan. Lo que antes se llevaba a cabo en una oficina o en un aula escolar, hoy se desarrolla en el escenario donde los seres humanos suelen sentirse más seguros, su propio hogar. No todos los trabajos ni los deberes son iguales, pero la mayoría nos vemos ante la necesidad de utilizar el mismo recurso que nos ha facilitado (y complicado) la vida desde hace aproximadamente tres décadas: el Internet.

Las computadoras y el internet han ayudado a que nos conectemos con prácticamente cualquier persona sin importar la proximidad. Un par de botones pueden facilitar la comunicación entre la gente, sin embargo, la comunicación interpersonal no es lo único que nos brinda el internet. También, nos ha dado acceso a un sinfín de información, proveniente de cualquier parte del mundo, pero la moneda tiene dos caras.

Fake news

Un gran problema y desventaja que enfrentamos durante la crisis sanitaria—y básicamente en cualquier otro momento— son las fake news, término popularizado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump—contrario a las declaraciones de Trump, fue el editor de Buzzfeed, Craig Silverman, quien acuñó el término.

Si los políticos popularizaron el término o si un editor lo acuñó es lo menos importante, lo que representa un verdadero inconveniente es la vasta cantidad de noticias falsas o manipuladas que podemos encontrar con tan solo un clic. La mayoría de las veces, el único propósito de este tipo de contenido es lucrar con la ignorancia de la gente. Siguiendo esta lógica, en tiempos de incertidumbre (como el momento actual, en el cual reinan las dudas y la confusión), las fake news son inherentes a las crisis globales. La desinformación en este tipo de situación sanitaria, puede cobrar vidas.

Una de las peores partes de la situación es que allá afuera hay personas con plataformas enormes—como los nuevos influencers, o actores, cantantes, incluso periodistas—que no se molestan en investigar un poco antes de dirigirse a sus seguidores, y terminan dando por hecho titulares, artículos o rumores que aparecen en la web, propagando estas falsas premisas.

Un ejemplo claro de una organización lucrando con la ignorancia sucedió cuando TV Azteca transmitió un mensaje claro y conciso a la población en su noticiero nocturno con Javier Alatorre, su presentador más conocido en el país, pidiendo a la población que “ya no haga caso a Hugo López-Gatell”. El último, ha exhortado a la población a quedarse en casa dentro de sus posibilidades, de una manera incansable.

Tomando en cuenta que el Internet alberga millares de datos, suena imposible erradicar esta problemática. Sobre todo en un país como México, en el cual, según el INEGI, los miembros de la población de 15 años o más cuentan con un promedio de escolaridad de 9.2 años. Un rápido calculo mental nos indica que en promedio, la población solo avanza un poco más allá de la secundaria.

Estas estadísticas dejan mucho que desear con respecto a las herramientas que los mexicanos podemos tener para llevar a cabo una investigación breve para corroborar datos, tomando en cuenta el hecho de que, además de esto, alrededor del 90% de los usuarios de internet en México (el cual representa un poco más de la mitad de la población mayor a 6 años) lo utilizan solamente para entretenerse y comunicarse. En redes sociales como Facebook y WhatsApp existen cientos de mensajes engañosos con respecto al coronavirus, desde su procedencia y teorías de conspiración, hasta recomendaciones o “curas” milagrosas.

La suma de estos factores es la fórmula perfecta para que México sea un país vulnerable a las fake news.

Las fake news han desatado todo tipo de actos. En Estados Unidos y en Berlín, cientos de protestantes se han reunido para demandar la terminación del confinamiento; mientras que en otros países celebran y agradecen a los trabajadores de la salud, en México se han propiciado ataques en su contra, gracias al pánico que ha causado la información falsa.

 

Por otro lado, cuando Trump decidió anunciar que la hidroxicloroquina podría ser un fármaco eficaz en contra del COVID-19, se generó un gran desabasto del medicamento, el cual es crucial para algunos pacientes con lupus o artritis. Recientemente, Trump insinuó en forma de pregunta que inyectar desinfectante podría ayudar a combatir el virus. Rápidamente, Reckitt Benckiser —productora de Lysol— reconoció el riesgo de estas declaraciones, y declaró que sus productos no deben ser administrados en el cuerpo humano, de ninguna manera.

La educación en casa

La educación tuvo que mudarse a aulas digitales para que los alumnos puedan quedarse en casa y apoyar a la mitigación del virus. Para algunos estudiantes esto no representa un mayor problema, sin embargo, debemos tomar en cuenta que no todos los mexicanos cuentan con acceso al gran tesoro prometido: el Internet. La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnología en los Hogares indica que la mitad de los hogares en México cuentan con internet en sus casas, y un aproximado de 27 millones de estudiantes desde preescolar hasta universidad asisten a escuelas públicas. No significa que todos aquellos que asisten a escuelas públicas no cuentan con acceso a Internet, pero son muchos los que no tienen este beneficio.

La SEP habilitó el programa “Aprende en casa”, para que los estudiantes de secundaria y bachillerato puedan continuar con su aprendizaje en televisión abierta o por cable. Las clases también están disponibles en línea, en esta liga. Aquí se pueden encontrar materiales para otros niveles educativos. También, el gobierno de México ofrece herramientas digitales gratuitas o con periodos de licencia mayores a 1 mes, para llevar a cabo la continuidad en casa, así como capacitación para docentes.

El titular de la SEP, Esteban Moctezuma, afirma que 9 de cada 10 estudiantes mexicanos cuentan con una televisión en casa.

No obstante, en una encuesta llevada a cabo del 15 al 17 de abril por la Sección 9 del SNTE-CNTE de Ciudad de México, entre docentes de preescolar, primaria y educación especial, devela una importante brecha de desigualdad.

El 15.9% de los docentes solo cuenta con acceso a plataformas digitales desde su dispositivo móvil, y en el caso de los alumnos, tan solo el 25% cuenta con computadora e internet en casa, o pueden conectarse con el celular de sus padres.

Los números son claros, e indican que la desigualdad en la educación mexicana (la cual ya existía), ahora se enfrenta a una problemática moderna provocada por un virus sin precedentes. En estos tiempos, la educación está ligada al acceso a internet, el cual ya debería ser considerado un derecho.

Hackeos, phishing y filtraciones

El Internet también ha facilitado actividades ilícitas en todas partes del mundo como hackeos de cuentas bancarias, tráfico de armas y drogas, sitios web maliciosos, o incluso hasta filtraciones de datos. Recientemente, se filtró un número aproximado de 25 mil cuentas de correo y contraseñas pertenecientes a la Organización Mundial de Salud, el Banco Mundial, la Fundación Gates, y otros.

La OMS lanzó un comunicado advirtiendo acerca de mensajes maliciosos que se hacen pasar por la Organización, pidiendo donativos y/o enviando documentos adjuntos maliciosos que podría robar tus credenciales o datos personales.

En el mismo comunicado se advierte acerca del phishing.“La Organización Mundial de Salud está consciente de los sospechosos mensajes de correo electrónicos que intentan sacar provecho de la emergencia del COVID-19. Esta acción fraudulenta se llama phishing… utilizando esta información, los criminales pueden instalar malware o robar información sensible”.

Zoom, la aplicación de comunicación en video más utilizada durante la pandemia, también fue víctima de los ciberataques, con más de 500 mil cuentas ofreciéndose en la dark web.   

 

Violencia doméstica

Mientras que la violencia doméstica no es un asunto digital, es esencial tomar en cuenta la situación en la que viven las víctimas de violencia doméstica, puesto que las familias deben estar en aislamiento, lo cual podría representar un riesgo. De hecho, las llamadas de emergencia relacionadas con incidentes de violencia contra la mujer incrementaron un 20.45% en el mes de marzo con relación al mes de febrero, sumando un total de 26,171. Por otro lado, las llamadas relacionadas con incidentes de violencia en pareja dieron un alza de 23.29%, con 22,628 llamadas. En el caso de las llamadas reportando violencia familiar se registró un total de 52,858.

Con el fin de ayudar a las víctimas, se reforzó la línea del 911 para atender los reportes necesarios. Sin embargo, no existe una plataforma en línea en donde se puedan hacer denuncias de este tipo.

El Internet a nuestro favor

Mientras que el confinamiento puede representar momentos de estrés, aburrimiento y frustración para muchos, los artistas y organizaciones se han esforzado en otorgar momentos de felicidad y relajación.

Los festivales y conciertos se han cancelado, pero artistas desde Neil Young, Chris Martin, John Mayer y Ben Gibbard hasta la reciente transmisión del iHeart Living Room Concert, presentado por Elton John, los músicos han encontrado maneras de seguir ofreciendo sus talentos a sus admiradores en todo el mundo, creando una atmósfera que de cierto modo reluce por brindar intimidad y cercanía —aunque sea de manera virtual— de los artistas con sus fans.

En otra instancia, la BBC reunió a varios artistas para crear una nueva versión de "Times Like These" de Foo Fighters; las ganancias del tema se destinarán a organizaciones con fines benéficos.

Además, para gusto de muchos otros, Post Malone hizo un concierto en línea en el cual rindió tributo a Nirvana, versionando algunos de sus temas en una transmisión en vivo por medio de Instagram.

No solo las celebridades han buscado maneras de mejorar los efectos del estrés causado por el aislamiento; todos hemos buscado maneras de seguir adelante con nuestras vidas, respetando el distanciamiento social. Las fiestas virtuales por zoom entre amigos han inundado el internet y cada vez más personas se unen a retos de activamiento físico para soltar las frustraciones.

Otros, han probado sus habilidades como cocineros y reposteros, intentando recetas de todo tipo; algunos lográndolo, y otros aprendiendo.

Por otro lado, los ya existentes, pero frecuentemente ignorados cursos en línea se han elevado a la fama, con algunas de las universidades más prestigiosas del mundo, como Harvard y Stanford, ofreciéndolos de manera gratuita.

También hay exposiciones digitales por parte de algunos de los recintos culturales más importantes del mundo, y presentaciones en línea por parte del Cirque du Soleil; también las Orquestas Filarmónicas  y presentaciones de Ópera del mundo se han mudado al escenario digital.

Mientras podamos utilizar el Internet a nuestro favor, y hagamos uso de las grandes oportunidades que nos brinda, conociendo las problemáticas y los efectos que trae consigo, lograremos sacar provecho de esta mala situación y finalmente, le daremos la vuelta, para sacar la mayor ventaja del confinamiento.

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