La industria de la música ocupa un lugar importante en el deterioro al medio ambiente, puesto que año con año miles de conciertos son organizados alrededor de todo el mundo. Cada una de estas presentaciones cuenta con un alto impacto para el ambiente, para que un show pueda realizarse, deben de transportarse diferentes elementos en camiones, grúas y hasta aviones. Esto sin contar toda la basura que se generará en dicho evento.

Pensando en todo este impacto ambiental, Massive Attack decidió unirse con el Centro Tyndall de la Universidad de Manchester, el cual está enfocado en la Investigación del Cambio Climático. El objetivo de este trabajo  es la obtención de diferentes datos ecológicos que ayuden a determinar cuales son los puntos estratégicos donde se crean más emisiones de CO2.

Una vez que se llegue a una conclusión, Massive Attack y Tyndall publican un estudio que servirá como una guía para la reducción de carbono en la industria musical. Sobre la importancia de esta colaboración, el Dr. Chris Jones (Tyndall) explicó: “Cada industria tiene sus diferentes grados de impacto de carbono, para abordar esta situación necesitamos operaciones como esta. De esta manera podemos observar la manera correcta de reducir las emisiones de carbono”.