Renovación en vivo

Vampire Weekend estuvo de gira y Ezra Koenig se enfrentó a ella.

COMPARTIR:Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook
Sony Music
Escrito por jonblistein

Renovación en vivo. Después de que Vampire Weekend terminara la gira de su aclamado álbum de 2013, Modern Vampires of the City, Ezra Koenig luchó contra un muro. “Cuando comienzas una banda, es difícil imaginar que un día vas a tocar tantos shows que literalmente no te querrás volver a parar en el escenario”, el compositor de 35 años admitió. “La dicha de las giras se había ido para mí”.

Era el tipo de fatiga que no se iría con un año tranquilo o siguiendo el mismo ritmo. Les tomó seis años lanzar el siguiente disco, Father of the Bride. Mismo que ofrece un giro contemporáneo entre finos estilos de rock de los años setenta; en momentos es crujiente e innovador, en otros, auténtico y conocido.

El álbum explota con el tipo de alegría que Koenig ya no sentía. Y la encontró en una imagen ambientalista sacada de los años noventa y en la banda de uno de sus amigos, quienes le hacen covers a Grateful Dead.

Has estado de gira con Father of the Bride desde hace unos meses. ¿Has aprendido algo nuevo de estas canciones o de otros tracks más viejos al tocarlos en vivo?

La primera cosa que aprendí fue que cuando lanzas diferentes canciones y las llevas de gira, lo que buscas aprender es si van a funcionar. Puedes hacer un buen álbum, recibir retroalimentación positiva, algunas reseñas que te hagan sentir bien por un momento, pero la realidad es que sólo sabes si funciona hasta que las llevas al tour.

Es gratificante tocar el intro de “Harmony Hall” y escuchar que  la gente se emociona, o hacer una versión extendida de una canción como “Cape Cod Kwassa Kwassa” y pensar “Ok, creo que no le vamos a añadir percusiones”. Es un sacrificio pequeño que se debe de hacer. Pero es otra cosa darte cuenta que en una canción como “Harmony Hall” no puedes dejar fuera ninguna parte de la canción. Aprendes cómo funciona cada uno de los temas.

 

 

Ahora la gira tiene siete músicos en escena. ¿Qué te hizo cambiar la dinámica del show?

Siempre nos hemos sentido confinados siendo sólo cuatro personas en vivo. Teníamos que dejar de tocar varias canciones y escudarnos con nuestros éxitos. De pronto fue muy claro para mí, mientras llevaba la mitad de este disco, que si queríamos tocarlo en vivo, no habría manera de que sólo fuéramos cuatro personas. El equipo necesitaba crecer.

Hay momentos sorprendentes en la parte visual que están conectados con este disco. Desde el globo en la portada hasta fotografías de ranas dentro del álbum. ¿Qué significan estas imágenes para ti?

Creo que todos los que crecimos en los años noventa, fuimos criados por la televisión; para ver películas. Como FernGully y muchas otras personalidades usando playeras que invitaban a salvar al planeta y los bosques. Había una especie de sentimiento en los años noventa que nos hacía decir: “Las cosas se salieron de nuestras manos con la industrialización masiva y la contaminación, pero esta es la generación que tiene el momento preciso para corregir el camino”.

Así que hubo unas terribles predicciones durante el proceso creativo, pero no todo era sobre condenarnos, la estética que rodea el proyecto es bondadosa. Creo que la vibra del ambientalismo moderno es más una película de terror que Grateful Dead.

Hablando de Grateful Dead, parece que han sido un punto de referencia importante en este material.

En nuestros primeros discos, los críticos decían: ¡Wow esto suena a Paul Simon! Y sí, algunas de las canciones tenían gran influencia. Pero no creo que “A-Punk” suene a Paul Simon. Y ahora con este disco, la gente piensa “Es como Grateful Dead, se puede hacer jam al ritmo”. Y no es que no quieras que te comparen con Grateful Dead, es una de las bandas más grandes de todos los tiempos, pero en realidad yo creo que tienen un sonido tan único que es difícil de emular.

Lo que en realidad fue una fuente de inspiración para mí fue la banda de uno de mis amigos, Richard Pictures, que de hecho hace covers a los éxitos de Grateful Dead. Últimamente pasas por las tiendas departamentales y hay playeras de la banda. Creo que recientemente ha habido una nueva ola de apreciación hacia Grateful Dead, lo que es increíble.

Pero en términos de realmente apreciar la música, para mí todo se tornó diferente. Así que hace cinco años, cuando vi a esta banda de covers, me enfrenté con la realidad. Era la primera vez en varios años que veía a un grupo en el escenario tocando música con guitarras que se sentía convencida, irresistible y emocionante.

Te puede interesar: Blossoms hace un cover de Frank Ocean 

Escuchar una banda de covers es como regresar al núcleo de las cosas, a la felicidad de la música.

Exacto, y para mí, eso siempre va a ser lo más cool. La idea de que cada persona tiene que tener una apuesta en qué canción es la más escuchada en Spotify, ya no importa. Existe una gran alegría en aprenderte una canción en la guitarra.

¿Alguna vez has pensando que a tu música le falta esa pasión, la alegría del inicio?

Sí, casi al final de Modern Vampires. Vampire Weekend definitivamente necesitaba renovarse. Creo que al ser artistas, tu carrera se convierte en un escenario que plantea “se cuidadoso con lo que deseas”. Quieres hacer música de tiempo completo. Si no tienes una gran herencia o un fondo financiero, la idea de hacer música todo el tiempo parece una cosa distante.

Me gradué de la universidad y me convertí en maestro. Me gustaba hacer eso, pero entraba en pánico cada vez que pensaba que no podría dedicarle todo mi tiempo a hacer música. Y después, escasos cinco o seis años después, ni siquiera estaba seguro de querer hacer música de tiempo completo, porque estaba exhausto de estar de gira. Encontrar ese balance es complicado.

Has estado nominado para dos Premios Grammy y has ganado uno. ¿Cómo fue la primera vez que asististe a la ceremonia?.

Fue algo surreal. Es bastante formal, por lo que usé un blazer, pensé que iba a estar en la alfombra roja. Y después estás ahí y te das cuenta que la gente se viste de muchas maneras distintas.

No es tan formal como lo pensarías. Así que la segunda vez que fuimos, me sentía mucho más relajado. Llevé puesto un suéter, me tomé algunas fotos y pensé: “Ya entiendo cómo funciona esto”. Ya no sentía las expectativas al límite. Así que disfruté mucho más la segunda vez.

¿Dónde guardas tu Grammy de 2014 por Mejor álbum alternativo?

En casa de mis padres. En ese momento estaba sin un lugar estable, por lo que pedí que lo llevaran ahí. Creo que está junto al piano con el que crecí tocando. Tal vez lo traiga a mi nuevo departamento.

Pero los Discos de Oro, los Grammys y esas cosas que ganamos en esas épocas maravillosas en realidad no pude disfrutarlas, siempre estaba de gira. Literalmente nunca pensé en que pertenecían a un lugar. Probablemente en los próximos años piense en un sitio adecuado.

Junto al piano de casa de tus padres parece un buen tributo...

Sí, es el piano donde escribí “Oxford Comma”, así que es donde empezó todo.

 

 

 

COMPARTIR:Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Facebook
Facebook