Una accidental reina del cine de horror

Lin Shaye, veterana y talentosa intérprete, hermana de uno de los más poderosos ejecutivos de Hollywood, se ha convertido en una representante de la cinematografía de género gracias a ‘La noche del demonio 4: la última llave’.

En un principio, el estudio cinematográfico tendría proyectado que tanto Rose Byrne como Patrick Wilson fueran los protagonista centrales de la franquicia de La noche del demonio (Insidiuos), sin embargo fue el rol de Lyn Shaye como la clarividente Elise Rainier, el que finalmente se quedó en el subconsciente del espectador. De alguna manera estamos hablando de la clásica historia de cuando un personaje secundario eclipsa a sus protagonistas. “Básicamente la audiencia ha adoptado estas cintas de horror porque antes que nada tratan de historias cercanas a la gente, son relatos que tienen una apariencia de carácter extraordinario. Sin embargo, James Wan los ha aproximado al público de una forma muy inteligente. Lo que acontece en la casa de los Lambert resulta en una circunstancia muy sugestiva para la audiencia. Es una familia común y corriente en donde el patriarca trata ante todo de mantener a los suyos a salvo, pero esa aparente tranquilidad se ve amenazada por un ente sobrenatural. Ese es el gancho de todo el fenómeno alrededor de las cintas de La noche del demonio. El factor de tener una situación en donde los niños están en peligro es una línea argumental por demás sugestiva”, nos confiesa Lin Shaye, actriz de procedencia teatral quien de manera casi coyuntural recibió la oportunidad de interpretar a la popular médium en la cinta original de la serie. Y es que se considera a Wan que ha reinventado las películas del género al reclutar a actores con magníficas credenciales profesionales en producciones que apuestan de forma considerable al trabajo de sus intérpretes, alejándose de los efectos digitales y de audio a los que estamos acostumbrados.

Foto: Cortesía Sony Pictures

“Todo ha resultado en un viaje extraño. Por razones argumentales, pensé que jamás regresaría a hacer otra película de la serie. El público que ha seguido las cintas sabe el por qué digo esto. Creo que nadie se imaginó que se haría una secuela después de la original pero el éxito fue simplemente abrumador. En la segunda parte, no tengo una participación relevante, sin embargo, en la tercera parte los productores decidieron realizar una especie de precuela en donde observamos cómo Elise decide auxiliar a una adolescente quien está siendo atemorizada por un demonio. Esa película fue una experiencia muy gratificante para mí como intérprete”, agrega la actriz quien gracias a su trabajo ha recibido el mote de la perfecta “Scream Queen” para la generación milenial. Los productores anhelaron explorar las posibilidades narrativas y comerciales de La noche del demonio y decidieron armar una cuarta cinta que ejerciera como parte faltante del rompecabezas para que la audiencia tuviera un panorama total de la anécdota. Está dirigida por el también actor, Adam Robitel bajo la supervisión de Wan. “Creo que con La noche del demonio 4: la última llave se completa el círculo. La cinta nos provee de más información referente a la infancia de Elise. Somos testigos de como este personaje padeció distintos abusos y de como sobrellevó una infancia complicada. Hay que tener presente que la gente guarda secretos todo el tiempo, todas las familias tienen sus misterios y en muchas ocasiones sus miembros los guarda con devoción. El público entenderá perfectamente el porqué Elise se ha transformado en una representante de la verdad”, finaliza la actriz.